En este post vamos a hablar sobre los distintos tipos de sustrato para marihuana, además de nombrar los mejores sustratos para cultivo de cannabis en interior y en exterior.

La planta de cannabis tiene una gran capacidad de adaptación al medio donde se cultiva, lo que le confiere enormes ventajas al cultivador, ya que puede ser plantada en múltiples lugares, y tipos de tierra.

¿Qué sustratos para el cultivo cannabis son los más utilizados?

Para entender qué sustratos son mejores para el cultivo de marihuana lo primero hay que explicar los sustratos más utilizados por la mayoría de cultivadores hoy en día. También vamos a detallar las características peculiaridades de cada uno de ellos, además de citar algunos consejos para el cultivo.

Tierra para cannabis

La tierra es el tipo de sustrato más antiguo, ya que viene siendo utilizada durante siglos, desde que en la prehistoria el ser humano dejó de ser nómada y empezó a vivir de forma sedentaria, cultivando algunos de los alimentos que precisaba para su supervivencia.

La tierra, en sí misma es un sustrato creado por la mezcla de distintos componentes, que una vez mezclados pasan a ser conocidos como tierra. Ésta puede presentar distintas composiciones, y de dichas composiciones depende que se adapte mejor al cultivo de algunas especies u otras. En nuestro caso, hablando de tierra para cultivar marihuana, buscamos una estructura y composición que se adecue a las necesidades de esta planta para que ésta se desarrolle en su máximo esplendor.

¿Qué componentes principales tiene la tierra para el cultivo marihuana?

Ahora entraremos de lleno en los componentes para hacer los mejores sustratos para el cultivo de cannabis. Lo primero que debemos saber es cuales son las necesidades básicas de una planta de cannabis, para poder "construir" nuestro sustrato con pleno conocimiento, y evitando así problemas que puedan derivar en carencias, excesos, malformaciones o, en el peor de los casos, la muerte de las plantas.

El primer detalle a tener en cuenta hace referencia a las raíces, y es que el sistema radicular de las plantas es la base sobre la que se construye la estructura aérea y por tanto uno de los puntos más vitales para el desarrollo de las plantas. Si queremos que las raíces crezcan y colonicen el sustrato, es importante evitar cultivar en una tierra apelmazada o con tendencia a compactarse, ya que nuestro sistema radicular va a tener que luchar contra un sustrato que no le es favorable. En general evitar suelos que contengan arcilla es muy importante, y es que la arcilla actúa como agente impermeable que impide el paso y drenaje del agua, lo que deriva en alta probabilidad de sufrir podredumbre radicular, así como en la falta de oxigenación del sistema radicular.

Justamente si queremos potenciar una correcta aireación del sistema de raíces, debemos buscar una tierra que sea esponjosa,  ya que a mayor sea la esponjosidad, más fácil lo tendrán las raíces para sobrevivir, avanzar y colonizar el sustrato sin problemas.

Si nos fijamos en la mayoría de fabricantes de tierras especializadas para el cultivo de cannabis, podemos comprobar cuales son los componentes más utilizados para crear una estructura de tierra esponjosa y aireada: Turba rubia, turba negra, corteza de árbol, fibra de coco, humus de lombriz y perlita.

Turba: La turba es materia orgánica que forma una masa esponjosa pero ligera, muy rica en carbono. Mientras la turba rubia tiene mayor contenido en materia orgánica, la turbia negra tiene menor contenido y está más mineralizada. Su mayor beneficio radica en su alta capacidad de retención de agua. Es importante saber el origen, ya que varía mucho la composición y el pH en función de ello.

Turba sustrato para cannabis

Los mejores sustratos para cultivo de cannabis en interior y en exterior.

Corteza de árbol: Se obtiene de tallos de árboles como el pino, siendo un material natual que evita que el agua se evapore rápidamente, ayuda a obtener un sustrato acolchado, y aumenta la aireación de la tierra.

Corteza de árbol

Corteza de árbol un sustrato perfecto para el cultivo de cannabis

Fibra de coco: La fibra de coco es un sustrato inerte que proviene de la cáscara del coco, y que puede presentarse en distintos tamaños y granulometrías,. Tiene muchos beneficios, ya que no sólo mejora la estructura de la tierra haciéndola más esponjosa, si no que además lo consigue sin modificar el pH ni la EC del sustrato.

coco

Humus de lombriz: El humus de lombriz es una sustancia orgánica de aspecto terroso, que proviene de la descomposición de restos orgánicos de las lombrices. Aporta ácidos húmicos al sustrato, nutriéndolo y ayudando a regular la nutrición vegetal, mejorando el intercambio de iones y mejorando la asimilación de abonos por las plantas.

humus lombriz

Perlita: La perlita es sílice que presenta como mayor virtud el hecho que no absorbe agua, si no que la mantiene en su superficie, haciéndola disponible para las raíces que la rodean. Mejora la esponjosidad y el drenaje, además de evitar la evaporación de agua (cuando es colocada en la superficie del sustrato.

perlita

Vermiculita: La vermiculita es un mineral formado por silicatos de hierro o magnesia, no tan utilizado como la perlita, pero también con muchos y buenos beneficios cuando se mezcla en el sustrato. Uno de sus mayores beneficios es el hecho que es un gran aislante térmico, lo que en verano puede ser de gran ayuda en cultivos de cannabis en exterior. Es muy ligera, e insensible al paso del tiempo y agentes atmosféricos, además de tener un pH neutro (pH=7,2), lo que casi no varia el pH del sustrato al mezclarla.

Vermiculita

Arlita: La arcilla expandida (arlita) es otro de los componentes que suelen mezclarse con el sustrato, en este caso para aportar aireación o mejorar la capacidad de drenaje de la tierra. La arcilla expandida es roca de lava volcánica recubierta por arcilla, lo que aporta un componente rígido que sostiene la tierra, además de dejar fluir el agua cuando ésta aparece en exceso.

arlita

Niveles de EC de la tierra

Cuando hablamos de los niveles de EC de un sustrato, nos referimos a la cantidad de abonos que éste contiene. Este dato nos aporta una información interesante para el cultivador, para saber qué sustrato utilizar para cada fase del cultivo.
Si bien es cierto que la mayoría de tierras para cannabis comerciales contienen abonos de liberación lenta (van liberándose con el paso del tiempo), también es cierto que parte de los minerales contenidos son rápidamente asimilables por las plantas, y no queremos que esta rápida asimilación pueda causar un exceso de nutrientes (especialmente durante las primeras semanas de vida, cuando las plantas son más débiles y demandan menos nutrición).
Para evitar este problema las empresas de sustratos suelen ofrecer distintos tipos de tierra (más o menos abonadas) para que el cultivador pueda germinar sus semillas o plántulas en una tierra poco abonada, y más adelante trasplantar las plantas a un contenedor mayor con un sustrato más rico en nutrientes.
En general, en cualquier saco de tierra de marca reconocida aparecerá no sólo los componentes de dicha tierra si no además el valor de EC del sustrato 8entendiéndose un valor de Ec=1,6 como poco abonado y un valor superior a EC=1,8-2 como muy abonado.

Tipos de tierra según los niveles de nutrientes

Suave: Lightmix Biobizz, Lightmix Plagro, Terra Professional Canna.

Medio: Growmix Plagron

Alto: Allmix Biobizz, Allmix Plagron, Terra Professional Plus Canna, Bio Terra Plus Canna, Batmix Plagron, Royalmix Plagron.

Tipos de tierra según prefertilización

Hemos hablado de los niveles de nutrientes de cada tipo de tierra, pero también hay un punto importante a tener en cuenta cuando nos disponemos a utilizar una u otra tierra: La hidratación o prefertilizado.
Por prefertilización se entiende los abonos aportados a la tierra más allá de sus compuestos. Aunque suene algo extraño este concepto se utiliza para determinar cómo ha sido hidratado un sustrato antes de ser embolsado. Recordemos que aunque en pequeña cantidad, todos los sustratos disponibles en el mercado vienen más o menos hidratados para mantener un buen estado de éste hasta el día en que sea utilizado.
Es un detalle importante, ya que en muchos casos, la solución nutriente utilizada para hidratar al sustrato contiene abonos químicos (que muchos cultivadores prefieren no utilizar, ya que quieren una cosecha biológica 100%). Para dichos amantes del cultivo orgánico existen alternativas que garantizan que la prefertilización ha sido realizada utilizando sólo productos orgánicos.

Ejemplos de tierra 100% orgánica: Lightmix Biobizz, Allmix Biobizz, Royalmix Plagron, Batmix Plagron y Bio Terra Plus Canna.

¿Qué significa Supersoil?

En un artículo anterior hablábamos sobre el supersoil, una composición de tierra cada vez más utilizada por cultivadores de todo el mundo, que parte de una base de tierra comercial a la que se le añaden distintos compuestos que mejoran la fertilización del suelo haciendo totalmente innecesario añadir abonos durante el ciclo de vida de las plantas. Si quieres saber más sobre este tipo de tierra consulta nuestro post en el que hablamos de la técnica No-till aplicada al cultivo cannabis.

Sustratos para cultivo hidropónico

El cultivo hidropónico ha ganado popularidad entre cultivadores con los años, no sólo por sus resultados, si no también por la calidad final de la cosecha, optimización de recursos, discreción y limpieza del sistema. Una de las características principales del cultivo hidropónico (hidroponía) es que se utiliza un sustrato inerte (sin vida), y por tanto el cultivador deberá controlar desde el primer día del cultivo hasta el último todos los parámetros nutricionales (abonos), el pH y la EC de la solución nutriente.

La realidad es que dichos parámetros también deberían ser controlados si nuestro cultivo es en tierra, pero las características del cultivo hidropónico hace que controlarlas sea esencial, mientras que un cultivo en tierra sólo es recomendable.

Los sustratos para cultivo hidropónico más utilizados son: Fibra de Coco, Arlita (arcilla expandida), Lana de roca y Mapito.

Cultivo hidropónico en Fibra de Coco

Dentro de los sustratos para cultivo hidropónico existentes, la fibra de coco es quizá el más parecido a la tierra, y que por tanto más errores perdona al cultivador. Como hemos comentado está compuesto de fibras de coco con distintos tamaños (dependiendo del tamaño gozará de mayor o menor retención de agua). La gran ventaja que ofrece la fibra de coco es que el sustrato se secará más rápidamente, lo que favorece mayor cantidad de riegos (y por derivación un mayor control sobre la alimentación que reciben nuestras plantas).

Otra de las ventajas que ofrece es que al tratarse de un sustrato muy esponjoso y aireado, es muy difícil (por no decir imposible) que las raíces se ahoguen por exceso de agua (algo muy común en el cultivo en tierra cuando el cultivador tiende a regar demasiado a menudo). Eso sí, es importante no confiarse, ya que aunque las raíces puedan soportar toda esa cantidad de agua de forma constante, lo que sí puede ocurrir es que aparezcan hongos patógenos altamente perjudiciales para las plantas.

Por último, y no menos importante, al ser la fibra de coco un sustrato tan esponjoso, a las raíces les es muy fácil colonizar el sustrato, derivando en una expansión radicular mucho más rápida que en tierra, precisando de menos días de crecimiento previos a pasar las plantas a floración.

Tal y como comentábamos, al tratarse de un sustrato inerte, es el cultivador quien debe añadir abonos desde el primer día que colocamos las plantas en el sustrato, ya que éste no contiene ningún mineral. Es aquí cuando se presenta la primera opción: Usar abonos minerales o abonos orgánicos. Nuestra preferencia personal es el uso de abonos biológicos que favorecen una cosecha de más calidad, pero repetimos que es una preferencia personal.

La fibra de coco permite ser abonada (y lograr grandes cosechas) utilizando abonos minerales formulados específicamente para el cultivo en fibra de coco. Prácticamente todas las marcas de abonos ofrecen una gama de abonos específica para cultivo en coco, destacando entre ellas el Canna Coco A+B, el que probablemente sea el mejor abono para cultivo hidropónico en coco.

No todo son ventajas en el camino del cultivador y en el cultivo en fibra de coco es imprescindible controlar el pH y la EC (electroconductividad) del agua. El pH porque las plantas cultivadas en coco son más susceptibles a las variaciones de pH, y la EC porque también son susceptibles a la cantidad de minerales disueltos en agua, y a la acumulación de éstos en el sustrato.

Aviso!!! Si queremos hacer nuestro primer cultivo nuestra recomendación es optar por el cultivo en tierra que perdona más lo errores del cultivador inexperto

¿En qué formatos puedo comprar fibra de coco?

La fibra de coco suele venderse en sacos de 50L, disponibles en la mayoría de empresas que se dedican a la venta de sustratos. Ejemplos como Cocomix de Biobizz, Cocos Premium de Plagro, Coco Professional Plus de Canna, o Coco Natural de Canna. Vale la pena indagar en las diferencias entre cada uno, y es que algunos como el Coco Professional Plus de Canna contienen mycorrizas que mejoran el ratio de crecimiento y la producción final (siendo nuestra elección recomendada).

También podemos adquirir fibra de coco en slabs. Los slabs son sacos plásticos rellenos de fibra de coco, que están listos para ser utilizados como contenedor directamente. Muchos cultivadores colocan los slabs directamente en bandejas con desagüe, y realizan unos cortes en la superficie del slab para colocar las plantas. De esta forma tanto la instalación como la limpieza tras el cultivo son mucho más rápidas, sin dejar de lado la efectividad del sistema.

Los Ladrillos de Coco. Otra opción es comprar ladrillos de coco, que no son otra cosa que fibra de coco deshidratada y prensada. Este formato facilita el transporte, reduciendo mucho el volumen y el peso comparado con las opciones anteriores. Una vez en el cultivo sólo deberemos hidratar el ladrillo con una solución nutriente que contenga una pequeña cantidad de abono para que las plantas puedan asimilarlo cuando las coloquemos en el sustrato. Igual que ocurre con los formatos anteriores, existen distintos fabricantes que ofrecen ladrillos de coco como XL Rhiza UGRO (nuestro favorito y el más recomendado por su alta calidad y por contener mycorrizas) o los Cocos brix Plagron.

fibra de coco

Cultivo hidropónico en Arlita (arcilla expandida)

La arlita, o arcilla expandida, es uno de los sustratos para cultivo hidropónico más conocidos, ya que existen en el mercado múltiples sistemas que la utilizan como medio de cultivo desde hace muchos años.

Como hemos comentado la arlita es un sustrato inerte, producido mediante piedra volcánica recubierta con arcilla. Normalmente se presenta en formato de pequeñas esferas (de mayor o menor tamaño según marcas) que ofrecen como principal ventaja un medio en el que las raíces están totalmente en contacto directo con el agua, y en el que el sistema radicular puede expandirse a una velocidad extraordinaria.

Lo primero que debemos hacer si vamos a utilizar arlita en nuestro cultivo es limpiarla y ajustarla el pH. Para limpiarla lo más cómo es disponer de dos tuppers de plástico grandes. Mientras el primero lo utilizaremos para limpiar la arlita y le practicaremos unos agujeros en el fondo para que pueda drenar toda el agua, el segundo lo utilizaremos para estabilizar el pH de la arlita una vez limpia). Una vez limpia la arlita, nuestra recomendación es colocarla en el tupper de plástico, rellenar con agua de osmosis hasta cubrir completamente la arlita y luego ajustar el pH del agua a 5,5-5,8. Tras unas horas en esta solución revisaremos que el pH sigue siendo el que habíamos asignado (corrigiéndolo de nuevo en caso que sea necesario) y procederemos a volcar todo el contenido en el primer tupper (al que le habíamos practicado los agujeros de drenaje). Una vez la arcilla expandida está limpia, y con el pH ajustado, podemos proceder a utilizarla.

Nota: Nunca realizar el lavado en la bañera. No serías el primero que emboza las tuberías de su casa, con el consiguiente problema económico.

La mayoría de sistemas que utilizan arlita se basan en un circuito cerrado de agua impulsado por una bomba que genera un movimiento continuo, disponiendo de un depósito en el que se acumula la solución nutriente. En sistemas de cultivo hidropónico es muy importante controlar de forma diaria los valores de pH y EC de la solución nutriente, y es que pequeñas variaciones de éstos valores pueden acabar con las plantas.

Otro detalle importante es la sustitución del agua 1 vez por semana aún y no haber sido consumida. Muchos usuarios ven la hidroponía como un sistema muy eficiente en el que no se pierde ni una gota de agua, y eso no es del todo cierto. Es verdad que al tratarse de un sistema de recirculación toda el agua de drenaje vuelve al depósito y por tanto se utilizará en futuros riegos, pero también es cierto que tras unos días de circulación, los parámetros del agua han cambiado tanto que compensa cambiar el agua del depósito y añadir solución nutriente nueva.

A esta recomendación de sustitución del agua cada semana, se le junta las variaciones en las necesidades de la planta según la fase del ciclo en la que se encuentren, y por tanto se hace casi obligatorio el cambio de agua cada semana.

Advertencia: Al tratarse de un sistema en el que las raíces precisan de circulación de agua para su supervivencia, habrá que estar muy pendientes que nunca esté más de 24h sin circular agua, ya que las raices sufrirían pudiendo llegar a morir las plantas (especialmente si están en un estado avanzado y demandan gran cantidad de agua). Citamos este punto para recordar a tod@ cultivador/-a que un cultivo hidropónico es de todo menos autónomo. Hay que ir cada día al cultivo, ni que sea para comprobar que todo está bien.

La lana de roca en el cultivo hidropónico de cannabis

Otro de los sustratos para cultivo hidropónico más populares es la lana de roca. En este caso no sólo es utilizada como medio de cultivo, si no también en combinación con otros sustratos, ya que la lana de roca suele ser un medio utilizado por muchos cultivadores que hacen esquejes (que luego son plantados en tierra, coco, y también en arlita).

La lana de roca es un sustrato muy limpio, ligero, fácil de colonizar por las raíces, que precisa de una preparación previa a ser utilizado, pero que ofrece grandes resultados cuando el cultivador se ha adaptado a sus características.

Antes de empezar a utilizar lana de roca, lo primero que recomendamos hacer es limpiarla y ajustar su pH. Limpiarla porque durante el proceso de corte, la lana desprende un polvo que es recomendable quitar, y ajustar el pH porque de la misma forma que ocurre con la arlita, si no lo hacemos las plantas pueden sufrir un shock al colocarlas en el medio.

Para ajustar el pH de la lana de roca lo mejor y más cómodo es colocarla en un tupper de plástico grande, rellenar con agua de osmosis y ajustar el pH a 5,5. Pasadas unas horas debemos acudir de nuevo para comprobar si el pH ha variado o no. Si ha variado volver a ajustarlo, y si sigue en el pH correcto podemos proceder a utilizarla.

¿En Qué formatos puedo comprar lana de roca?

La lana de roca se encuentra en 2 formatos principales: Cubos de lana de roca o Slabs de lana de roca.

Cubos de lana de roca: Normalmente están disponibles en distintas medidas, dependiendo del tamaño de planta que vamos a colocar en ellos deberemos elegir uno u otro. Si Se trata de una semilla recién germinada, o de un esqueje que queremos enraizar utilizaremos el tamaño más pequeño que luego podremos trasplantar a un tamaño más grande de cubo (o al slab).

Slab de lana de roca: Los slabs de lana de roca se presentan en el mismo formato que los slabs de coco (precintados con plástico que podemos cortar para colocar las plantas). Cada slab de lana de roca suele medir 1 metro de largo x 15 centímetros de ancho, siendo ideales para ser colocados en bandejas con desagüe pensados especialmente para esta medida. Otros cultivadores también los utilizan en bandejas de plástico con desagüe (en este caso colocando 5-6 slabs por cada bandeja de 1x 1,10 metros. tal y como hemos comentado el slab de lana de roca debe ser ajustado de pH antes de colocar las plantas en él. Una vez ajustado de pH, la mayoría de cultivadores suelen colocar 4-5 plantas por slab, para poder hacer un cultivo Sea of Green de entre 20-30 plantas.

lana de roca

Mapito: un sustrato alternativo para cultivo hidropónico

Hemos dejado en último lugar al Mapito ya que no es un sustrato nuevo (básicamente es lana de roca troceada), y porque su uso aún es muy inferior al de cualquiera de los sustratos para hidroponía previamente citados. En general el mapito se utiliza para rellenar macetas y poder hacer un cultivo convencional (pudiendo utilizar un sistema de riego automático, o un sistema de recirculación de agua).

Como hemos comentado se trata de lana de roca desmenuzada, así que antes de ser utilizado deberá ser limpiado y ajustado de pH (de la misma forma que lo hemos descrito en pasos anteriores), para lograr estabilizarlo a pH=5,5.

Aunque muchas marcas especifican que el Mapito puede ser reutilizado, la cantidad de sales acumuladas en él, así como la dificultad para limpiarlo de raíces una vez cosechadas las plantas, hace que sea prácticamente imposible reutilizarlo (o no recomendable).

mapito

Cultivo aeropónico sin sustrato

Hasta ahora hemos hablado de los distintos sustratos que podemos utilizar para el cultivo de marihuana, pero... ¿Es necesario utilizar un sustrato para plantar cannabis? La respuesta es No, y es que existe el llamado cultivo aeropónico, en el que las raíces no se sujetan a ningún medio, si no que están al aire.

En este tipo de sistemas más avanzados y profesionales, las raíces son alimentadas mediante una pulverización continua de solución nutriente que fomenta su crecimiento, y la viabilidad de las plantas cultivadas. Se trata de un sistema muy limpio, exigente, poco apto para cultivadores sin experiencia, que requiere de un control absoluto para lograr resultados positivos. Si el cultivador hace bien su trabajo, el resultado es una cosecha de gran calidad que puede lograr una producción muy alta, pero si ocurre cualquier problema, es muy sencillo que nuestra cosecha y esfuerzos se vayan al traste. Ni que decir tiene que 3 elementos son imprescindibles: Agua de osmosis, medidor de pH y medidor de EC. Si no dispones de todos ellos, ni te plantees este sistema.

Para los que sí disponen de las herramientas necesarias, y quieren lanzarse al mundo de la aeroponía, una mención especial: Estos sistemas son muy laboriosos, y quedan muy lejos de lo que podríamos llamar un cultivo automatizado. Cada pequeño detalle debe ser controlado diariamente, y solucionado en el momento que se detecta. De lo contrario sufriremos más penas que alegrías.

Conclusión: Hemos intentado explicar con detalle cada uno de los distintos sustratos para cannabis más utilizados. Si todavía tienes dudas sobre qué sustrato utilizar, nuestra recomendación final es siempre optar por la tierra en primer lugar.

La razón principal es porque se trata de el sustrato más natural, con el que conseguiremos más fácilmente una cosecha de calidad y buena producción.

En segundo lugar porque podemos hacer uso de abonos y estimuladores biológicos, lo que nos asegura unas flores de cosecha orgánica, más saludables para el consumo.

Y en tercer lugar, porque ante la duda lo mejor siempre es no complicarse la vida (el cultivo de plantas en interior y en exterior ya plantea suficientes "problemas" como para complicarlo mucho de inicio.

Dicho esto, a continuación puedes encontrar una tabla comparativa con los mejores sustratos para cannabis, sus ventajas e inconvenientes.

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